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La Selección Argentina cayó derrotada ante España en la final del Mundial 2026 por tan solo 1 a 0, cerca en el marcador, pero muy lejos en el juego. El partido despertó sospechas y teorías conspirativas en redes sociales de personas ajenas al fútbol y el presidente de la AFA, Claudio ‘Chiqui’ Tapia, elaboró una carta denunciando una “miserable campaña” contra el seleccionado. 

La carta comienza apuntando a aquellos que intentaron desprestigiar al seleccionado: "Un mes pasó. Un mes de aquella final. Un mes de la mentira, de la operación y de una campaña miserable para instalar que esta Selección se había entregado. Y lo más llamativo es que, después de un mes, ninguno pidió disculpas. Ninguno salió a decir: 'Nos equivocamos'".

“Mientras nuestros jugadores dejaban todo dentro de la cancha, algunos afuera hacían exactamente lo contrario: sembraban odio, dividían, ensuciaban y buscaban destruir la imagen de una Selección que se ganó el respeto de millones. A todos ellos: háganse cargo. No alcanza con callarse", reflexionó el mandamás del fútbol argentino. 

pic.twitter.com/5oHuoFF6AF— Chiqui Tapia (@tapiachiqui) August 19, 2026      

Por otro lado, apuntó: "Pidieron explicaciones cuando no tenían una sola prueba. Señalaron a jugadores que estaban dejando la vida. Alimentaron una mentira y la instalaron como verdad. Ahora den ustedes las explicaciones. Porque la grandeza también está en reconocer una equivocación". 

Tapia apuntó contra los periodistas: “Pedir disculpas es una obligación”

Por último, tapia exigió a quienes hayan insinuado que pasó algo extraño que pidan disculpas, no como favor, sino como “una obligación”. También agregó: "Y hay algo más: ¿Cómo vuelven a sus casas después de haber hecho todo esto? ¿Cómo miran a sus hijos a los ojos y les hablan de honestidad, de respeto, de dignidad?".

Por último, sentenció: “Los valores no se negocian. Pasó un mes y todavía no escuchamos una disculpa. Mientras tanto, los jugadores, el cuerpo técnico y todos los colaboradores siguen con la frente en alto. Porque ellos saben lo que hicieron aquel día. Saben cuánto dejaron en esa cancha. Y saben que, cuando terminó la final, no le debían nada a nadie. Los que dejaron el alma no tienen nada que explicar. Los que mintieron, sí”.