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Jamal Musiala volvió a desplomarse en el campo de juego y preocupa a todos en el Bayern Múnich por estos episodios que ocurrieron en dos amistosos seguidos. En este caso, ante el Heidenheim, después de ingresar desde el banco de suplentes. El futbolista de 23 años se había desmayado hace tres días durante otro encuentro de preparación ante el Leipzig.

   

Si bien, el volante se retiró por sus propios medios, las imágenes son contundentes. A los 61 minutos ingresó por Arijon Ibrahimovic y cuatro minutos más tarde cayó al suelo sin contacto de algún rival, al igual que había sucedido 72 horas antes.

La transmisión oficial mostró cuando Jonathan Tah y Harry Kane se acercaron a ayudarlo mientras el joven se mostraba aturdido. Inmediatamente, el personal médico del club y un médico de urgencias ingresaron al campo y los jugadores formaron un círculo a su alrededor.

 

 Desde la tribuna: compañeros de Musiala lo rodearon para protegerlo.

Mientras se recuperaba, desde las tribunas se escucharon cánticos con su nombre. A los 69 minutos se retiró del campo de juego caminando lentamente, Cassiano Kiala ingresó en su lugar.

El director deportivo de la institución alemana Max Eberl había declarado en el primer partido: “Ya lo sabrán. Jamal se pronunciará al respecto en breve. Lo sabíamos y lo sabemos. Jamal se pronunciará. Está en el vestuario, cambiándose y duchándose”, anticipando que Musiala iba a expresar los detalles de lo que venía sucediendo con su salud.

El posteo de Musiala sobre su salud: “Soy optimista”

Lejos de sumar preocupación, el futbolista alemán de 23 años hizo un extenso posteo en su Instagram dando detalles del diagnóstico y cómo está sobrellevando la situación.

Lo primero es lo primero: ¡estoy bien! Sobre todo, estoy increíblemente agradecido por todos sus mensajes y su apoyo. Entiendo que muchos de ustedes están preocupados. Quiero disipar esas preocupaciones hoy y explicar un poco más: me han diagnosticado episodios breves y temporales de ausencia que son fácilmente tratables y están causados por una disfunción neurológica”, comenzó.

Y agregó: “Estos pueden llevar a los momentos que han ocurrido recientemente, como contra el Leipzig y ahora en Heidenheim. Sé que pueden parecer aterradores a primera vista, pero para mí, actualmente son simplemente parte de mi vida cotidiana. Estoy recibiendo la mejor atención médica posible en este sentido y soy muy optimista. El FC Bayern y las personas más cercanas a mí siempre están a mi lado y me apoyan en este camino”.

Por otro lado, restó gravedad a los hechos gracias al monitoreo que recibe a diario. "Lo importante es que no hay riesgos adicionales para la salud más allá de esto. En estrecha consulta y comunicación regular con los especialistas, fue mi deseo personal enfrentar este desafío y, con la aprobación de los especialistas neurológicos, continuar haciendo lo que más me ayuda en mi recuperación: simplemente vivir mi vida cotidiana y seguir persiguiendo mi pasión por jugar al fútbol. He asumido la responsabilidad de esa decisión. En general, tengo una muy buena sensación y estoy en un buen camino. Lo que más me ayuda en el camino es seguir persiguiendo victorias y títulos con mi equipo, con su increíble apoyo. Espero que esto les ayude a entenderme mejor. Al mismo tiempo, pido su comprensión para que me gustaría seguir manteniendo este asunto dentro del círculo de mis confidentes más cercanos, el club y los expertos", concluyó.